ETNOBOTANICA


La botánica, hacia el final de la década de los 70, al igual que otras ciencias biológicas, retoma los aspectos culturales ligados a los conocimientos específicos de los pueblos o etnias, es decir a los conocimientos de agrupaciones naturales de individuos de igual cultura, lo que proporcionó carácter y sentido a muchos de los conocimientos en botánica económica, en medicina, en agricultura y en ecología, entre muchas otras, transformándose y generando nuevos campos de investigación. Surgen así la Etnobotánica, la etnomedicina, la agroecologia, la etnoecologia, etc., campos de investigación conocidos como etnociencias[1] (Nates, 2006).

Se define a la etnobotánica como la parte de la botánica que se encarga del estudio de las relaciones entre el hombre y las plantas, entendiendo el hombre como cultura y ubicando estos estudios en el tiempo y el espacio, ya que estas relaciones no son iguales en diferentes zonas y en diferentes tiempos Por su parte, la denominación de etnobotánica se le da, en virtud del fuerte componente lingüístico de los estudios etnocientíficos en cuanto al abordaje clasificatorio del conocimiento local. Las especies botánicas consideradas como útiles llevan implícito el conocimiento que las comunidades locales han adquirido de ellas a lo largo del tiempo. Por ello, durante todo el proceso de investigación y evaluación se necesita del concurso activo de la gente de la región. Por tanto, la evaluación de los recursos del bosque se inicia con el contacto con las comunidades (Texera, 199; Tillet, 1992).

La palabra Etnobotánica, fue usada formalmente por primera vez por el botánico estadounidense John W. Harshberger alrededor del año 1895, para referirse al estudio de las plantas utilizadas por pueblos primitivos y aborígenes. Su definición enfatiza el carácter utilitario que prevaleció en las etapas iniciales del desarrollo de la etnobotánica, aunque hay que resaltar que en la antigua Grecia, en el célebre tratado “De materia Médica” de Dioscórides ya se aludía a importantes aspectos de la relación entre los hombres y las plantas.

El concepto de la etnobotánica ha sufrido varios cambios desde que se empezó a utilizar este término. La materia que estudia la etnobotánica, por mucho tiempo fue estudiada por la botánica económica. El trabajo de la etnobotánica no es ejercido por un solo tipo de profesionales, sino que es un trabajo multidisciplinario, ejercido por: botánicos, antropólogos, farmaceutas, químicos, historiadores y arquitectos, entre otros. En 1940 y 1957, V. Jones contribuyó a uniformizar los puntos de vista sobre esta disciplina, definiéndola como el estudio de las interrelaciones entre el hombre y las plantas, superando el carácter utilitario propuesto por Harshberger y colaboradores. Desde entonces, la orientación teórica y metodológica de la etnobotánica ha sido objeto de numerosas revisiones y se puede enmarcar dentro de varias temáticas (Texera, 1991); 1) Etnobotánica histórica: que se encargaría del estudio de escritos antiguos; 2) Estudio de plantas medicinales y tóxicas: en donde juegan un papel muy importante los químicos; 3) Plantas comestibles; 4) Plantas utilizadas en la construcción de casas. 5) Plantas utilizadas en la fabricación de enceres e instrumentos musicales; 6) Plantas utilizadas en jardinería y decoración; 7) Plantas utilizadas en la brujería y la magia; 8) Otras relaciones entre el hombre y las plantas, tales como las fito-toponimia y la onomástica.

En las últimas décadas se ha implementado el uso de técnicas cuantitativas lo que ha permitido estimar (con mayor precisión) la importancia inherente de la flora para contextos culturales concretos, así como, los patrones de variación del conocimiento tradicional dentro de las comunidades locales; los estudios en diferentes grupos étnicos latinoamericanos han documentado experiencias de manejo que podrían constituir la base para diseñar estrategias de conservación y manejo sostenible de ecosistemas tropicales. Igualmente, algunas técnicas ecológicas han resultado útiles para evaluar el impacto ecológico de la extracción de plantas útiles en comunidades naturales. Asimismo, se ha comenzado a prestar atención al problema de la propiedad intelectual del conocimiento tradicional y al desarrollo de estrategias para retribuir a las comunidades locales por su participación en las investigaciones etnobotánicas (Zent, 2001; Nates, 2006).

En el caso venezolano, los estudios etnobotánicos han estado enfocados a las costumbres, usos y los nombres que de las plantas hacían los indígenas venezolanos, lo conocemos por los cronistas, quienes recogieron en sus escritos lo que vieron, oyeron y vivieron durante el tiempo que permanecieron en Venezuela. Entre los cronistas podemos mencionar: Gonzalo Fernando de Oviedo, quien en 1526 publica "Sumario de la Historia Natural de las Indias"; Fr. Bartolomé de las Casas que en 1559 escribió "Historia de las Indias"; Girolamo Benzoni: en 1565 publicó "La Historia del Nuevo Mundo" y después su "Historia Indiana" y "Diario de Felipe de Hutten"; Fr. Pedro Aguado: en 1572, escribió "Recopilación Histórica de Venezuela"; Juan de Pimentel: 1578 "Relación de la ciudad de Caracas", así como también otras relaciones; Juan de Castellanos: en 1589 publica "Elegías de varones ilustres de Indias"; Fr. Pedro Simón: 1624 "Noticias históricas de Venezuela"; Ruiz Blanco y Ramón Bueno: 1680 "Conversión de Píritu y Tratado Histórico"; José Gumilla s.j.:1741 "El Orinoco ilustrado y defendido"; Fr. Antonio Caulín: en 1760 "Historia de la Nueva Andalucía"; Ángel Altolaguirre y Duval: 1767-68: "Relaciones Geográficas de la Gobernación de Venezuela"; Obispo Mariano Martí: "Documentos Relativos a su Visita Pastoral de la Diócesis de Caracas 1771- 1780". Así mismo, los viajeros científicos nos dejaron significativas descripciones botánicas como las aportadas por A. Humboldt y A. Bomplant (1799-1800) y Karl .F. Appun (1849- 1856). De los aportes realizados por investigadores venezolanos, sobresalen los trabajos de Adolfo Ernst, Lisandro Alvarado, Arístides Rojas y Telasco Mac.Pherson, quienes dejaron importantes etnobotánicos (Texera, 1991).

Actualmente destacan los trabajos realizados por Francisco Delascio Chitty(JBO); Dieter Heinen (IVIC); Werner Wilbert (IVIC); Stanford y Eglee Zent (IVIC); Manuel Lizarralde (Conn College); Lionel Hernández(UNEG); quienes han aportado importantes investigaciones etnobotánicas sobre el territorio nacional. –

[1] S. Tyler (1969), con su trabajo sobre Antropología Cognitiva, planteó las Etnociencias como el estudio del discurso nativo, más no para encajarlo dentro un orden científico occidental, sino para reforzar la capacidad que tienen las comunidades de producir conocimientos y reflexiones acerca del entorno donde residen. Es llamada "nueva etnografía" por su enfoque etic y emic que no lo contemplaba exactamente la etnografía antigua. etic en el sentido del análisis nuestro y emic en el sentido del análisis de los "otros" con quienes investigamos.

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