diciembre 29, 2008

A llorar al Valle

Expresión coloquial utilizada indistintamente para expresar una pérdida o enrumbar a un extraviado. La misma fue popularizada a partir de un hecho anecdótico ocurrido en el año 1674 cuando el Obispo de Caracas realizara una visita pastoral a esta región. En virtud de unas festividades ocurridas días antes de esta visita y durante las cuales, se realizaron diversas actividades que incluyeron la presentación de un grupo infantil denominado “Los Diablitos de El Valle de la Pascua” danzando un baile llamado “La Llora”, acto que al parecer fue del agrado del Obispo, el señor Obispo fue invitado por el párroco de El Valle para que visitara la zona y bautizara a algunos de sus pobladores, asegurándole que allí se presentarían nuevamente “Los Diablitos”, a lo que el Obispo respondió: “Pues vamos a llorar al Valle”.-

SGR. 2007


diciembre 13, 2008

El antropólogo cumplió 100 años

Se sabe: nadie vive un siglo y lo agradece. El antropólogo de origen belga Claude Levi-Strauss (1908) cumplió 100 años de edad el 28 de noviembre pasado y se mantiene tan tímido y austero como aquel día de 1934 en que tomó la decisión de su vida: aceptar una cátedra en la universidad de Sao Pablo, que cambiaría su destino para siempre."Odio los viajes y los exploradores", confiesa en la primera línea de Tristes trópicos (1955), uno de los libros esenciales del siglo XX, que contiene los fundamentos de una teoría, el estructuralismo adaptado a la antropología.
Un colega estadounidense, Marshall Sahlins, ha echado a correr un juego de palabras que no tiene desperdicio. "Todo pensador célebre puede tener la certeza de dos cosas: que va a morir y que sus ideas pasarán de moda. Cuando el primer hecho sucede antes que el segundo, puede sentirse feliz".
A Claude Levi-Strauss le dio tiempo de enfrentarse a una tercera posibilidad: pasar de moda para algunos investigadores, que han descubierto al mismo tiempo que aún sigue vivo. Su aura se mantiene intacta. Su gran talento fue la capacidad para relacionar saberes y experiencias.No contento con este mérito, fue un escritor notable, que en 1955 (ante la publicación de Tristes trópicos) obligó al jurado del Premio Goncourt en Francia a lamentarse de no poder otorgarle ese galardón porque no se trata de una obra de ficción.
De origen belga, nació en Bruselas en 1908. Sus padres eran judíos franceses. Militó de joven en la internacional obrera y se graduó de filósofo en 1931. Ya con 26 años de edad, decepcionado de sus estudios, recibe una llamada telefónica. Tiene 26 años y todo va a cambiar para este marxista que no sabe lo lejano que se encuentra su destino.El director de la École Normale Superieure le ofrece ser profesor de sociología en la Universidad de Sao Pablo. Ese pequeño gesto, y su movimiento posterior, activaron uno de los pensamientos más interesantes e influyentes de los últimos cien años.
Se internó en el Matto Grosso, en diversas expediciones etnológicas al territorio de los Caduceo, Bororo y Nambikwara.Y estudió sus costumbres.
Nunca le gustó que lo llamaran el padre del estructuralismo: detrás de ese rótulo intuía la intensión de convertir en doctrina lo que simplemente era un método de trabajo.Cuando estudió diferentes sociedades, siempre le interesó inventariar sus diferencias.Así derivó en las invariables, reglas de juego de cada comunidad. Por ejemplo, buscar pareja siempre en otra familia y así constituir una familia."En la naturaleza existen leyes que pueden ser universales y constantes, y si encontramos en la cultura reglas que pueden tener ese mismo carácter universal que las leyes, entonces podemos comprender mejor el paso de la naturaleza a la cultura. Ese es el interés de la prohibición del incesto, por ejemplo".De Brasil regresó a Europa, pero la guerra lo empujó a Estados Unidos, donde dio clases en Nueva York. Allí ocultó su nombre para diferenciarlo de los populares jeans. Y conoció al lingüista Roman Jakobson, quien tuvo gran influencia en su trabajo.
Claude Levi-Strauss recibió el grado de honoris causa de universidades tan prestigiosas como Harvard, Yale o Oxford. Y fue el primer etnólogo en ser elegido miembro de la Academia Francesa (1973). Todas estas galas nunca modificaron su sentido del humor.Para practicar su inglés lee Playboy. Allí advirtió una reseña de un libro suyo, en el que quedaba claro que el crítico no había entendido nada. Le escribió una carta a la redacción: "Para comprender cómo funciona una sociedad antes hay que saber de qué está compuesta. Y les añadí que ellos, visto el tipo de revista, deberían saber que antes de la fisiología se encuentra la anatomía".Claude Levi-Strauss ha participado de numerosos homenajes en Francia que se pusieron en marcha en noviembre pasado. Películas, libros, exposiciones... Se mantiene delgado, estoico, tímido, lo que le permite escuchar y hablar poco.Pero cuando abre la boca casi siempre pareciera despedirse.
"Estamos en un mundo al que ya no pertenezco. El que he conocido, el que he amado, tenía 1.500 millones de habitantes. El actual tiene 6.000 millones. Ya no es el mío". Lo que es una verdadera lástima.-


SERGIO DAHBAR / sdahbar@hotmail.com
EL NACIONAL - Sábado 13 de Diciembre de 2008. Nación/13

noviembre 25, 2008

CELEBRACIÓN EN HONOR A LA VIRGEN DE LAS VELITAS

Festividad religiosa de carácter popular en honor a la Virgen Inmaculada Concepción denominada localmente como “La Virgen de las Velitas”. Esta celebración comienza a partir del 29 ó el 30 de noviembre y culmina los primeros días de diciembre de cada año. Data del año 1996 y es establecida por la comunidad de inmigrantes colombianos que habitan en el barrio Las Minitas. Su organización recae en aquellas personas a quienes les fueron concedidos milagros por parte de la Virgen y se efectúan en las casas de los socorridos con los favores celestiales. Se inicia con el rezo de una novena dedicada a la Virgen, durante el cual se pide por la paz del barrio, entre otras cosas. El día 07 de diciembre, que precede al onomástico de la Inmaculada Concepción, se efectúa una vigilia durante toda la noche la cual tiene la particularidad de ir acompañada por el encendido de centenares de velas, que son colocadas, indistintamente, en escaleras, aceras o ventanas. Para esta ceremonia, la imagen de la virgen es ataviada con túnica blanca y manto azul, acompañada de flores del mismo color. Los encargados de la festividad acostumbran preparar diversas comidas y bebidas para los devotos. Mientras más grande sea el favor concedido, más grande será la festividad.-

octubre 24, 2008

El nogal de Caracas

El nogal de Caracas o también llamado cedro negro o simplemente nogal (Juglans venezuelensis, Juglandaceae) es una especie endémica de la región central de la Cordillera de la Costa y fue reportado para los alrededores de la ciudad de Caracas; en el Parque Nacional El Ávila (Camino de Los Españoles).
Las crónicas refieren que este árbol era considerado “mágico” por los pobladores indígenas del valle de Caracas; en una leyenda encontramos que el cacique y chamán Catia, afamado por su prestigio, realizaba rituales bajo el dosel de un árbol de imponente altura y cuya corpulencia del tronco era ceñida con dificultad por un hombre. Estas características permiten conjeturar que tal especie corresponde al nogal de Caracas, el cual se distingue por alcanzar hasta los 30 m de alto y un tronco de aproximadamente 80 cm. de diámetro.
Algunas muestras botánicas del nogal de Caracas fueron colectadas e incorporadas a herbarios por los naturalistas Gustavo Adolfo Ernst (1872) y Henri Pittier (1913). Este último la identifica bajo el nombre científico de Juglans columbiensis, perteneciente a las Juglandáceas y similar al “nogal andino” (Juglans neotropica), otro árbol representante de esta familia en Venezuela. En el año de 1960, el botánico Wayne Manning revisa las muestras y determina que es una nueva especie, designándola con el nombre científico de Juglans venezuelensis.

Su condición actual es bajo la categoría de “peligro crítico de extinción”.

SGR.- 2008

octubre 06, 2008

El cordonazo de San Francisco

Climatológicamente, el cordonazo de San Francisco se define como una serie de fuertes aguaceros que están acompañados por tormentas eléctricas, los cuales se hacen más intensos a partir del 4 de octubre. Este fenómeno climatológico se da en Caracas y también en América Central, donde recibe la misma designación. La creencia popular afirma que San Francisco, molesto con tanta lluvia, agita con fuerza el cordón de su túnica mojada para sacudirle el agua y al hacerlo, de su cordón brotan gotas de agua, presumiéndose que serán las últimas lluvias que caigan en lo que resta del año. La tradición caraqueña refiere que el cordonazo era esperado con “verídico espanto” (Ascanio, 1965: 81), reuniéndose algunas familias a rezar el trisagio e implorándole a San Isidro que pusiera el sol. En la actualidad, los caraqueños temen que tras las fuertes lluvias, siempre acontecen diversos daños materiales.

S.G. 2007

septiembre 21, 2008

Lisandro Alvarado: 150 años

Nació en El Tocuyo el 19 de septiembre de 1858, es por ello que celebramos el 150 aniversario de su nacimiento.Lo digo de una vez: poquísimos venezolanos más interesantes que este larense dominado por la dromomanía; autor de una obra que deja sin aliento por su magnitud y variedad, fruto de una vida que en sí misma es digna de la sección de Libros Raros de la Biblioteca Nacional. De su peripecia han dado cuenta con estudios biográficos Jacinto Fombona Pachano, Rafael-Clemente Arráiz, Pascual Venegas Filardo y Guillermo Morón. Este último, sin duda, el alvaradista principal.A sus obras los remito.Alvarado estudió, como Gil Fortoul, en el colegio de Don Egidio Montesinos, plantel príncipe donde se educó la aristocracia intelectual larense, acaso la más ilustre del país en el siglo XIX. Montesinos despertó en el niño los intereses a los que se entregaría a lo largo de su vida: latín, filosofía, álgebra, geometría, historia y ciencias naturales, amén de otros colaterales.Don Lisandro se graduó de médico en Caracas, ciudad donde abrevó en el positivismo y se imantó de las ideas de Adolfo Ernst y Rafael Villavicencio, así como de la presencia conversacional de Cecilio Acosta. En 1885, inició su etapa dromómana y se estableció en Ospino donde contrajo matrimonio con Amalia Acosta, con quien procreó ocho hijos. Se mudó a Guanare, luego a Southampton, en Inglaterra, y regresó a vivir en San Carlos, Tinaco, Barquisimeto, Zaraza, Caracas, Valencia, siempre dándole alimento a sus investigaciones taxonómicas, lingüísticas, históricas y literarias. Siempre registrándolo todo, anotándolo todo, como si la vida no le alcanzara para saciar la magnitud de su curiosidad.Mientras viajaba y fichaba se enseñaba otras lenguas. Llegó a dominar dos: latín y árabe; mientras de otras tenía conocimientos avanzados: inglés, francés, alemán, italiano, griego, hebreo, provenzal. Su pasión por los idiomas lo condujo a ser el primer venezolano que estudió a fondo el español en el país. Ideas sobre la evolu ción del español en Venezuela (1903), Glosario de voces in dígenas de Venezuela (1921), Glosario del bajo español en Venezuela (1929) son algunos de sus libros pivotales, tanto para la lingüística como para la lexicografía.Miguel Acosta Saignes consideraba a Alvarado un pionero nacional de la antropología cultural, la etnografía, la etnohistoria, así como de la antropología física y la arqueología.Por su parte, los historiadores han valorado siempre con entusiasmo su Historia de la Re volución Federal en Venezuela (1909).Como el destino no se cansa de tejer paradojas, a los 68 años de edad al sabio lo disminuyó una hemiplejia. Se detuvo. Entonces vivía en Caracas sacudido por la estrechez económica y desempeñaba un cargo absurdo: director de política comercial de la Cancillería. Sus amigos pudieron enviarlo a París para que la ciencia médica se pronunciara sobre sus dolencias, pero regresó a Valencia sin mayores perspectivas. Allí murió y la Iglesia Católica de la ciudad se negó a velar sus restos en recinto sagrado, pues toda su vida había confesado ser masón. Mejor así: fue velado al pie de la estatua del Libertador en la plaza Bolívar de la capital de Carabobo.Luis Herrera Campíns, siendo presidente, llevó sus restos al Panteón Nacional. Allí están desde 1980, mientras su Obra Completa se consigue fácilmente, publicada por La Casa de Bello en 1984. Que yo sepa: no se ha escrito una biografía completa ni se ha filmado un documental y mucho menos un largometraje sobre Lisandro Alvarado. Junto con Rufino Blanco Fombona este personaje es un "bocado de cardenal" para los biógrafos y la cinematografía.-

RAFAEL ARRÁIZ LUCCA
rafaelarraiz@hotmail.com

EL NACIONAL - Domingo 21 de Septiembre de 2008. Nación/13

septiembre 08, 2008

Primeros hombres poblaron América en sólo 4.500 años

HIPÓTESIS. No existieron depredadores que frenaran el avance de los asentamientos!!!

La evidencia arqueológica revela que el hombre, proveniente de Asia, ya estaba establecido en la Patagonia (Argentina) hace 11.000 años. Pero su entrada a América, por el estrecho de Bering, sólo ocurrió 7.000 años antes. ¿Cómo las poblaciones lograron llegar a los más alejados confines del continente en el sur? De acuerdo con un modelo matemático –presentado por el argentino José Luis Lanata, profesor Simón Bolívar de la Universidad de Cambridge (Reino Unido)– las primeras poblaciones americanas tuvieron que haber crecido a una tasa anual por encima de 2% para que pudiesen llegar a la Patagonia antes de la fecha en la que se conoce su presencia en el lugar.Estos resultados implican que el hombre pobló América en sólo 4.500 años. "Según el modelo, sólo es posible que las poblaciones lograsen atravesar el estrecho de Bering con un crecimiento demográfico superior a 2%.
De lo contrario, se habrían extinguido antes de que siquiera pasaran norteamérica", dijo Lanata en una entrevista telefónica.Pero, de acuerdo con las estimaciones, es extraño que ocurra un crecimiento tan acelerado en poblaciones de cazadores y recolectores. Según el profesor, aquellas que aún quedan en África o América crecen a menos de 2% anual, aunque –advirtió– no es posible comparar unas con las otras, porque las condiciones del medio ambiente han variado."Nuestras poblaciones de cazadores y recolectores están influenciadas por la cultura occidental, mientras que aquellas que poblaron el continente americano estaban bajo unas condiciones prístinas, donde incluso no tenían siquiera grandes depredadores (ni otros humanos o animales carnívoros) que pudieron haber afectado su expansión por el continente", señaló.Hacia el mejor clima.
Algunas teorías, realizadas con modelos matemáticos estáticos, indican que el hombre empezó a poblar América de arriba hacia abajo: una vez que los territorios del norte estuvieron poblados, los individuos iban ocupando nuevos espacios hacia el sur. Pero, de acuerdo con el estudio de Lanata –que contó con la colaboración de los físicos Ana Osella y Luis Martino de la Universidad de Buenos Aires–, el mecanismo de análisis de los movimientos poblacionales de hace 18.000 años no debe ser determinista."Cambiamos un poco la fórmula que se viene usando desde 1937 para medir las expansiones de poblaciones para hacerla más azarosa. Ahora es mucho más dinámica y real. La gente no va siempre a los lugares que están vacíos", comentó Lanata.Según el modelo matemático del estudio y la evidencia arqueológica existente, las primeras poblaciones americanas se asentaron en aquellos lugares donde existían mejores condiciones para la vida. De esta manera, en las zonas ecuatoriales y tropicales se presentaron explosiones poblacionales o "hot spot poblacionales", donde los individuos prefirieron asentarse."Hubo lugares en el continente americano que se fueron poblando diferencialmente, en función de la calidad de los ambientes. Lo que hoy es México, Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras y el Amazonas fueron las zonas más pobladas por estos individuos, debido a las buenas condiciones para la vida que presentaban en ese momento", manifestó.

CAROLINA CONDE cconde@el-nacional.com


EL NACIONAL - Lunes 08 de Septiembre de 2008 /Ciencia y Ambiente

agosto 30, 2008

El cerro Ávila


El cerro Ávila o “Guaraira ripano” en lengua de los pobladores indígenas del valle de Caracas; cuya traducción corresponde a “sierra grande” de acuerdo a don Juan Pimentel (1578) o también el “lugar de las dantas” (wariarepano o wairarepano) según Bruno Manara (1998). Debe este cerro, su castellana nombradía al alférez mayor de campo, Gabriel de Ávila, quien fuera integrante de la expedición de Diego de Losada que arriba al valle de los Toromaymas y llegaría a ejercer el cargo de Alcalde ordinario de Santiago de León en 1573. El personaje de marras adquiere un lote de tierras en el piedemonte septentrional de la ciudad; las cuales, fueron señaladas como las “tierras de Ávila”, implantándose y explayándose el topónimo local a lo largo y ancho de la formación montañosa.
El Ávila presenta una forma alargada, en dirección E-W, con una extensión máxima de 86,5 km y ancho máximo de 16 km; siendo, desde el punto de vista fisiográfico, parte del tramo central de la Cordillera de la Costa, en el denominado Ramal o Cadena del Litoral. La figura de parque nacional (área bajo régimen de administración especial), creado el 12 de diciembre de 1958 (Decreto Nº 473), permite la conservación y protección de valores escénicos y bióticos de una superficie de 81.900 hectáreas; donde se reconocen ecosistemas como herbazales y arbustales litorales, bosques deciduos y siempreverdes y subpáramos arbustivos costeros. Así mismo, al menos 13 especies de aves endémicas o de distribución restringida; y algunas especies endémicas de las familias botánicas Rubiaceae, Melastomataceae y Sapindaceae; incluyendo a la pequeña población del nogal de Caracas (Juglans venezuelensis, Juglandaceae), localizada en el Camino de Los Españoles entre los 900 y 1.600 m sobre el nivel del mar. Diversos poetas y escritores han descrito y trovado a la montaña; entre ellos, José Antonio Pérez Bonalde (Vuelta a la patria); Santiago Key Ayala (Bajo el signo del Ávila); Antonio Arraiz; Francisco Pimentel, Job Pim (Urbanas); Manuel Díaz Rodríguez. De Aquiles Nazoa, Buenos días al Ávila:

Buen día, señor Ávila. ¿Leyó la prensa ya? ¡Oh, no…No se moleste: Siga usted viendo el mar, es decir, continúe leyendo usted en paz en vez de los periódicos el libro de Simbad.
S.G. 2007

agosto 23, 2008

Deambulan por tierra de restricciones

"Sarha significa deambular libremente, a voluntad, sin restricciones", escribe en Paseos Palestinos: incursiones en un paisaje en desaparición un relato de seis paseos, en Cisjordania, que ganó este año el Premio Orwell, el galardón británico más importante para la escritura política. "Un hombre que emprende un sarha deambula sin dirección, sin verse restringido por el tiempo y el lugar".Claro que resulta difícil no verse restringido en territorios ocupados, donde el movimiento está más limitado cada día por un creciente número de bardas, muros, barreras, puntos de control, asentamientos y las carreteras independientes construidas para conectarlos. Sin embargo, Shehadeh, abogado y fundador de Al Haq, organización palestina de derechos humanos, quien ha vivido toda la vida en Ramallah, salvo por una estancia en Londres para estudiar derecho, aún lo intenta.Un paseo reciente empezó al lado de una carretera cerca de la aldea de Ein Sinya, a poca distancia en auto del centro de Ramallah. Shehadeh dio pasos por un sendero bordeado de plantas de salvia, cardos sirios, orégano en flor y alcachofa silvestre.A ambos lados se levantaban terrazas de olivares, apuntaladas por piedra caliza.El paisaje bucólico dista mucho de la Cisjordania de la imaginación popular. Fue con esa impresión en mente que Shehadeh se puso a escribir el libro: para plasmar en papel su experiencia del lugar, sin que estuviera mediada por la imaginación histórica ni por las imágenes de las noticias, para los lectores que piensan en Cisjordania sólo en términos de conflicto y violencia.En el texto, sin embargo, un paseo es interrumpido cuando el sobrino de 10 años de Shehadeh recoge del suelo un misil sin explotar; otro, cuando la policía palestina los somete a él y a su esposa a una prolongada balacera. Con el tiempo, los seis paseos, de 1978 al 2006, se impregnan de una angustia cada vez mayor.Después de seguir un tiempo el tortuoso camino en ascenso y pasar por delante de una pequeña cueva, Shehadeh se encontró con una estructura de piedra con forma de iglú, llamada qasr, un tipo de vivienda antigua de campesinos, en cuyo interior almacenaban las aceitunas y dormían sobre el tejado.A mitad de camino para llegar a lo alto de una colina, su rostro encendido por la subida, Shehadeh se detuvo para examinar el panorama que se extendía al poniente: cadenas de montañas que se superponían suavemente las unas a las otras, más terrazas, más olivares y grupos de edificios de piedra con tejados planos que adornaban las colinas: aldeas palestinas."Jefna, Birzeit, Atara", dijo nombrando cada aldea, así como un campamento palestino de refugiados, "Jalazon", entre las demás poblaciones. "¿Ve cómo brilla la luz sobre la piedra caliza?" En el campo de visión de Shehadeh también había ordenadas filas de tejados rojizos, sin duda los de un asentamiento israelí.Al preguntarle el nombre, la voz de Shehadeh se hizo grave."Beit El", respondió, para agregar después de una pausa: "En los paseos intento no ver eso".Encontrar paseos en Ramallah en los que no se pueda ver un asentamiento israelí es casi imposible. Hay unos 130 asentamientos y puestos avanzados en Cisjordania, y casi una docena en la zona de Ramallah. Siguen siendo una de las cuestiones más polémicas del conflicto y, para los palestinos que hacen caminatas, una fuente considerable de incomodidad. Shehadeh, que es cristiano, dice que no puede contar el número de veces que sus caminatas han sido interrumpidas por colonos, algunos armados, que no aceptan como explicación de su presencia en las colinas de que está, sencillamente, de paseo.Los ojos de Shehadeh se dirigieron a una piedra caliza en la tierra. Era un fósil, con líneas que salían de su centro. Inspeccionó los surcos."De cuando esto era un lecho marino", dijo.El hallazgo era apropiado, en vista de que Shehadeh había explicado previamente que uno de los pocos consuelos al alcance de quienes viven en medio del conflicto entre israelíes y palestinos no es sólo una visión a largo plazo, sino también una visión geológica."Con el tiempo, la naturaleza nos vence a todos", dijo. "Los cruzados estuvieron aquí cientos de años y lo que queda de ellos son piedras. Las plantas crecen y la naturaleza toma el control. Somos pequeños puntos en el continuo del tiempo".

ABBY AGUIRRE . The New York Times.
nytimes.com/books

agosto 22, 2008

HISTORIA URBANA. Muchos lugares de la ciudad fueron bautizados por hechos curiosos.

Auque existen versiones oficiales de los cronistas, vecinos de los rincones caraqueños cuyos nombres inspiran miedo y curiosidad ofrecen sus propias versiones....

Un vivo al que creyeron muerto, un pulpero que advertía sobre la presencia de asaltantes y los constantes asaltos en un pasaje de Sabana Grande sirvieron de excusa para que ciertos rincones caraqueños lleven aún, décadas después, nombres que dan miedo. La esquina de El Muerto, la calle de Pele el Ojo a Peligro y el Callejón de la puñalada son lugares con mucha historia incierta. Más anecdótica que comprobada.
Y las explicaciones sobre los orígenes de sus nombres son tan curiosas y variopintas como lo hechos ocurridos en estos espacios urbanos a lo largo de los años.
De los tres tétricos nombres el único no oficial es el del Callejón de la puñalada, que oficialmente se llama Pasaje Asunción. Queda en Sabana Grande y es un espacio peatonal poco transitado que, en los últimos meses, ha tratado de superar su mala fama al ser escenario de conciertos y grabaciones de comerciales.

Las invitaciones a los eventos que, desde finales de 2007, organiza el Centro de Arte La Estancia en el pasaje no se refieren a éste por su nombre real, sino como Callejón de la puñalada. La explicación es simple: "Si preguntas por el Pasaje Asunción nadie sabe dónde queda; si preguntas por el callejón de la puñalada seguro te responden", dice Ramón León, quien trabaja allí desde hace 25 años. Este intento de recuperación no es el primero que ha vivido el pasaje. A finales de los noventa, el periódico Letras estaba ubicado ahí y sus dirigentes intentaron recuperar el espacio con conciertos de grupos como Sentimiento Muerto.
En cuanto al origen del nombre, en los locales repiten que se debe a una fábrica de cuchillos o a un amolador ubicado en la esquina sur del corredor.El historiador Oscar Yanes difiere: "Lo llamaron así porque ocurrían muchos asaltos. Ese es un nombre no oficial y más nuevo que el de otros lugares de Caracas", explica. Yanes también recuerda: "Cuando Perón estuvo en la capital iba a oír tangos y a tomar vinos, a la luz de las velas, en un local del callejón".
Hay que pelar el ojo.Varias veces han tratado de cambiar los nombres de las esquinas de Caracas.


Sin embargo, el cronista de la ciudad, Guillermo Durand, explica que se mantienen por la espontaneidad con que surgieron. En el caso de Pele el Ojo a Peligro, dice que, según el anecdotario popular, estas esquinas tomaron sus nombres del ingenio de un pulpero que tenía su negocio en Pele el Ojo y decidió colocar un letrero que decía: "Pele el Ojo. Peligro". La palabra peligro señalaba hacia arriba, donde unos asaltantes de camino hacían de las suyas en tiempos coloniales.
Muchos habitantes del lugar no conocen el origen de los nombres de las esquinas.
"Cuando doy mi dirección la gente pregunta de nuevo para ver si escucharon bien, pero no sé por qué se llaman así", indica la señora Rosa, quien tiene 50 años viviendo de Pele el Ojo a Peligro. Otros conocen el cuento del pulpero aunque difieren sobre su nacionalidad: cambia de chino a español. Otra versión, centra el problema en la esquina de Quita Calzón, que estuvo ubicada donde está el liceo Andrés Bello. Según esta explicación, las esquinas precedentes: Alcabala, Peligro y Pele el Ojo servían para advertir, a quien siguiera hacia el sur, que corría el riesgo de quedarse sin calzones.

No los calzones, pero sí la cartera o el celular le pueden quitar a quien pase desprevenido por esta calle. Al comerciante José Vásquez se le preguntó por la seguridad en la zona. Su respuesta resume una premisa que se repite en otras áreas de Caracas, así no tengan nombres peligrosos: "¿Seguridad? Será inseguridad".

Paella en El Muerto.Otro nombre curioso es el de la esquina de El Muerto, en San Agustín.Según Durand, data de la época de la Guerra Federal. Corría el siglo XIX y los enfrentamientos ocurrían en las calles de la ciudad. Por la tarde, camilleros pasaban recogiendo los cadáveres y, en una ocasión, mientras recogían a un supuesto muerto de esta esquina el hombre se levantó y les pidió que no lo llevaran a la tumba. Aparentemente no fue al sepulcro, pero tampoco al hospital, porque del susto que se llevaron los camilleros lo dejaron allí tendido.

Carlos Días tiene 33 años trabajando en esa esquina, en el restaurante Gallegos. Dice que conoce su historia porque la leyó en el periódico. Su versión coincide con la del cronista, no así la de algunos residentes que señalan que por allí pasaban los muertos en su vía al cementerio. El restaurante Gallegos se encargó de remozar la esquina y destacar su nombre en lozas decorativas.
De otro modo, como el deterioro se ha apoderado del lugar, no tendría nombre visible.
Tal vez, al pasar, las almas de los muertos también se llevaron el letrero.-


EL NACIONAL - Viernes 22 de Agosto de 2008. Ciudadanos/1
LISSY DE ABREU GALLEGO ldeabreu@el-nacional.com

agosto 08, 2008

Breve historia de La Pastora

El incremento poblacional del valle de Caracas hacia el año 1600, sustentado primordialmente en el establecimiento de agricultores isleños y de las encomiendas constituidas en la zona norte de la ciudad, dieron lugar al desarrollo en esa zona norte, de un centro poblado, establecido inicialmente como una barriada. Esta situación coincidió con la preocupación del Cabildo caraqueño por el mantenimiento del camino hacia el mar o inversamente, el acceso al valle de Caracas, del sitio denominado como “Puerta de Caracas” (Herrera, 1990: 10), así como el inicio, en 1626, de la construcción de pequeñas pilas para almacenar el agua proveniente del río Catuche (Herrera, 1990: 12). La fundación de La Pastora se ubica históricamente hacia el 6 de enero de 1632 (Galiano, 1990: 20) y comienza a consolidarse tras la petición del sacerdote Salvador Joseph Bello, de la Diócesis de Caracas, de la construcción de una ermita en el lugar y la posterior aprobación otorgada por el Rey Felipe V, durante el año de 1742, quien dictamina que este templo debía estar dedicado a la Virgen Maria bajo la advocación de la Divina Pastora (Galiano, 1990: 23-24). Todas estas características se sumaron a la fertilidad del suelo en la zona, lo que permitió el cultivo de maíz, hortalizas de muy diversas especies y platanales, dándole a La Pastora, un lugar destacado dentro la economía capitalina. Ya para el año 1759, siendo Gobernador de Venezuela el Brigadier González Torres de Navarra, se construye el primer puente que une el centro de la ciudad con la parte alta de La Pastora, bautizado como "Puente de Carlos III". En 1889, durante el gobierno del doctor Juan Pablo Rojas Paúl, La Pastora es elevada a la categoría civil de parroquia, específicamente el día 16 de octubre. Hoy en día, La Pastora se caracteriza por sus viviendas de una sola planta construidas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. -

S.G. 2007

agosto 04, 2008

Italia apuesta por los espacios protegidos para frenar pérdida biodiversidad

El Gobierno italiano apuesta por ampliar el número de espacios protegidos en sus costas para frenar la pérdida de biodiversidad, reducir las emisiones de dióxido de carbono y contribuir a la economía de sus pueblos.

Así lo explicó hoy en Zaragoza el director general del Ministerio de Medio Ambiente italiano, Aldo Consentino, en un encuentro con periodistas con motivo de su visita a la Exposición Internacional, que ha aprovechado para presentar el proyecto piloto italiano de las Áreas Marinas Protegidas, reseñó Efe.

Inaugurada el 13 de junio pasado, la Expo de Zaragoza se prolongará tres meses con el lema "Agua y desarrollo sostenible" para reflexionar acerca del uso de ese bien escaso.

El proyecto de las autoridades italianas consiste en crear espacios protegidos donde se dé valor a las costumbres y tradiciones más sostenibles de los pueblos de la costa italiana, según Consentino.

El alto funcionario apuntó que gracias a esta iniciativa se ha mejorado la calidad de vida de sus habitantes, ya que han visto cómo ha crecido su economía por el turismo.

El objetivo es frenar la pérdida de biodiversidad, en palabras de Consentino, que encabeza un proyecto en Italia con el que se impulsan prácticas sostenibles que, además de contribuir a la conservación de especies y ecosistemas, disminuyen las emisiones de dióxido de carbono y favorecen el desarrollo económico de la zona.

"Se trata de recuperar las viejas tradiciones de nuestros antepasados que basaban su economía en el respeto a la naturaleza y el respeto al medio ambiente", destacó Consentino.

Desde mediados de los 80 en Italia se han creado veintiséis áreas protegidas, y próximamente se incluirán cinco más, con el objetivo de llegar a los 45 en 2009. -


http://www.expozaragoza2008.es/

julio 31, 2008

RIO CATUCHE

Catuche es el nombre con el cual identificaban los indígenas, del valle de los Toromaymas, al árbol guanábano (Annona muricata). En la Relación de Nuestra señora de Caraballeda y Santiago de León de Juan Pimentel (1578) se dice. “El asiento de esta ciudad se llama en nombre de indios, catuchaquao, y tomó este nombre de un arroyo pequeño que pasa junto a ella, que se dice catucha quao (sic), y el arroyo tiene este nombre por unos árboles que hay en él que se llaman catuchas y en otras partes como en Santo Domingo y Puerto Rico se llaman guanávanas, y la fruta guanabana, y quao es quebrada o arroyo que lleva agua; y ese nombre tratan los naturales como si dijesen: La quebrada del guanábano” (1964).

El nombre de “Catuchecuao” es de manera probable la interpretación de la voz caribe Catuchecuar (Sanoja &Vargas 2002). En el “Glosario de voces indígenas de Venezuela” de Lisandro Alvarado se encuentra que “Catúche” es una voz usada en Oriente y es el nombre de un riachuelo que pasa por Caracas (1953). Así mismo, en las “Voces geográficas” aparece la palabra catuche como perteneciente a la lengua cumanagota y corresponde a guanábano (1953). El río tiene su naciente en el sector Las Culebrillas, ubicado a 1.807 metros en la Cordillera de la Costa (Herrera 1979). Para 1573, el Catuche era la principal fuente de abastecimiento del primer acueducto de Caracas; por esa época cinco grandes acequias de agua bajaban del río a la Caja de Agua o depósito de agua, recorriendo las cuadras de norte a sur, para satisfacer las necesidades de agua de los solares y vecinos.

En la esquina de Caja de Agua se recogía el agua en un estanque y de allí se repartía a la población por las acequias, partiendo de Caja de Agua y Luneta llegaba a las esquinas de Reducto y Miracielos. De acuerdo a Marco Aurelio Vila (1947) quien cita a José Oviedo y Baños, Historia de la conquista y población de la Provincia de Venezuela, para señalar “jardines y huertas, que regadas con diferentes acequias, que cruzan la ciudad, saliendo encañadas del río Catuche...”. Hacia el año de 1735 se levanta el primer puente sobre el río Catuche, decretado por el gobernador de la época y con ayuda de los vecinos que ofrecieron cuatrocientos pesos. Aún para los años de 1867 y 1868, el volumen del Catuche era suficiente para abastecer de agua a la ciudad capital (Silva León, 2000).

Los ríos Catuche y Cotiza podían suministrar hasta 14 litros por segundo, por medio de tuberías que salían de la respectiva toma y descargaban en un estanque emplazado en el sector El Polvorín, en la cota de 1.075 metros (Vila, 1947).

S.G. 2007

julio 28, 2008

Conservación de la Biodiversidad

EL NACIONAL - Lunes 28 de Julio de 2008
Ciencia y Ambiente/3

Ciencia y Ambiente
Científicos, políticos y sociedad civil pensaron en el ambiente 100 preguntas con miras a la conservación de la biodiversidad


El primero de septiembre comenzará la votación mundial, con el fin de escoger las interrogantes

CAROLINA CONDE
cconde@el-nacional.com

Quizá una pregunta bastaría para salvar una especie de ave en peligro de extinción en la selva tropical venezolana, pero sólo hace falta formularla. El Centro Internacional de Ecología Tropical, con sede en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, precisa actualmente las preguntas que podrían orientar las políticas públicas en Venezuela y otros países, en materia de conservación de la biodiversidad.Inspirado en una experiencia que se llevó a cabo en el Reino Unido, los investigadores del centro sondearon entre la comunidad científica, organizaciones gubernamentales, sociedad civil y sector privado y público, aquellas preguntas ecológicas más importantes para el futuro de las políticas públicas sobre la preservación de la diversidad biológica."A los científicos siempre nos piden que hagamos cosas útiles.
Con frecuencia se percibe que nuestro trabajo no es relevante, y que vivimos en un mundo aislado o una torre de marfil. Una actividad como esta es la oportunidad para combinar las visiones de los científicos con las de individuos de otros sectores de la sociedad, e identificar temas que son relevantes para todos", indicó Jon Paúl Rodríguez, director del Centro Internacional de Ecología Tropical.A pesar de que aún no se pueden dar a conocer las preguntas que se formularon, Rodríguez comentó que los temas que generaron más interrogantes fueron educación para la conservación, cambio climático global, áreas protegidas, aspectos sociales y culturales de la conservación, y el uso sustentable de los recursos naturales.Todos juntos.Reunir a varios grupos en un mismo sitio para pensar la conservación de la biodiversidad podría alcanzar dos logros. "Al ser endosadas por el Gobierno, el sector privado y otros posibles entes financistas de la investigación científica, pueden enfocar sus inversiones en esos temas. Segundo, la comunidad científica, a la hora de diseñar sus proyectos de investigación, puede acudir a la lista de preguntas y ver dónde están los puntos de coincidencia entre los intereses y habilidades de los investigadores, con las expectativas de otros sectores de la sociedad", afirmó Rodríguez.
Será después del primero de septiembre cuando se conozcan la 100 preguntas más importantes para el futuro de las políticas públicas sobre la preservación de la diversidad biológica, pues entonces se iniciará una votación mundial con las experiencias de varios países.

Ya Venezuela hizo su aporte.-

julio 19, 2008

LO QUE DESAPARECE DEL PAISAJE. El pueblo Mapoyo…

Los Mapoyo…los últimos mohicanos!!!

El pueblo Mapoyo ha vivido desde tiempos ancestrales al noroeste del estado Bolívar y al norte del estado Amazonas, en la comunidad de Palomo en el Municipio Cedeño del Estado Bolívar, un poblado pequeño y disperso, situado a orillas de la carretera que comunica a las poblaciones de Caicara del Orinoco (Estado Bolívar) con la capital del Estado Amazonas, Puerto Ayacucho y viven tal y cual como lo hicieron sus ancestros, de la pesca, la caza, la cría de aves de corral y la agricultura itinerante de tala y quema en pequeñas parcelas o conucos, donde el cultivo principal es la yuca.
En las dos últimas décadas del siglo XX e inicios del actual siglo XXI, los Mapoyo han estado expuestos a un acelerado proceso de cambio cultural; esto debido, en parte, a la construcción de la carretera asfaltada que une a las ciudades de Caicara del Orinoco y Puerto Ayacucho; y por el otro, a las consecuencias económicas que se derivan de la explotación de las minas de bauxita, localizadas en la Serranía de los Pijiguaos, es decir al sudoeste del territorio ancestral. Así mismo, los movimientos de expansión territorial de otros grupos indígenas, como Jivi (Guahibo) y Wóthuha (Piaroa) (quienes los superan en población) los “acorrala” a un pequeño territorio. También ha incidido en el menoscabo de su cultura, el proceso de emigración de los Mapoyo (jóvenes y adultos) hacia diferentes centros urbanos y la práctica de matrimonios interétnicos (con los Jivi y los Piaroa) lo que ha ido en detrimento de su cultura. Actualmente, sólo tres ancianos, todos parientes, conservan los conocimientos de su lengua y cultura ancestral.
La última mujer hablante, la señora Petra Reyes, murío en el año 2003. Con su partida se perdió, indiscutiblemente, una parte fundamental del sistema de conocimientos tradicionales de la cultura Mapoyo.
(Ver:
http://ipsnoticias.net/interna.asp?idnews=24205)
La lengua Caribe, como familia lingüística, esta localizada actualmente en la región septentrional de Sudamérica. Sin embargo, en el pasado había una mayor densidad de pueblos de habla Caribe, localizados en la región de Guayana (Venezuela, Guyana Esequiba, Surinam) y las Antillas (de allí el nombre de ese inmenso mar). La lengua Mapoyo o mopue, tiene muchas afinidades con otras lenguas Caribe vecinas como el E’ñapa (Panare) y el Yabarana, así como con el Kari’ña y el Pemón.Todas estas lenguas tienen muchas palabras en común (como las tienen las lenguas de origen latino). Por ejemplo, para todas ellas es común la palabra AGUA [túna].

Muchos lingüistas venezolanos determinaron la situación de la lengua Mapoyo como dramática, en virtud del escaso número de hablantes y a un constante proceso de regresión lingüística y cultural que incidió letalmente sobre este pueblo indígena. Dentro del territorio venezolano se ubican en los estados Anzoátegui (Kari´ña), Bolívar (Kari´ña, Pemón, Ye’kuana, Panare y Mapoyo), Zulia (Yukpa) y Amazonas (Ye’kuana, Panare, Yabarana) pero actualmente se sabe que, por lo menos varias de estas lenguas (y a la larga, los pueblos que la hablan, con inclusión del Mapoyo) están bajo diferentes condiciones de vulnerabilidad. Sobre este tema, pueden conseguir una breve pero detallada descripción en el trabajo preparado por la lingüista e investigadora Ma. Eugenia Villalón (quién desarrolló un proyecto que iba en pro de la revitalización de la lengua Mapoyo, coordinado por el Instituto del Patrimonio Cultural) del documento “Language Vitality and Endangerment”, UNESCO Intangible Cultural Heritage Unit´s Ad Hoc Expert Group on Endangered Languages, presentado en el International Expert Meeting on the UNESCO Programme Safeguarding of Endangered Languages, del año 2003 (disponible en http://lesla.univ-lyon2.fr/IMG/pdf/doc-461.pdf y http://portal.unesco.org/culture/).

Es importante aclarar, que defender las lenguas indígenas, aquí o en la China, es un trabajo de Quijote, porque se desafían un conjunto de prejuicios que todavía no ceden espacio a ideas pertinentes o adecuadas con la realidad circundante. El destino de las lenguas que desaparecen es el mismo de las culturas que las envuelven. Perder una lengua o idioma, equivale a perder el instrumento más valioso que permite a una cultura expresarse de manera más directa. Para los pueblos o culturas indígenas, la lengua no es simplemente un instrumento de comunicación. Su historia colectiva se transmite oralmente y posee un valor ético y espiritual. Tras el fallecimiento de Petra Reyes mucho se perdió!!!!

A manera de colofón, deseo compartir una invocación de protección para el durmiente solitario, que aún pervive en la memoria de José Secundino Reyes (Candechu) —sobrino de Petra— y que de vez en cuando acostumbro recitar en aquellas noches que debo colgar mi chinchorro en algún lugar de este ancho país. La misma solicita a la araña [koyori], que envuelva en su tela el chinchorro del durmiente y lo proteja de los peligros de la noche:

Koyori…koyoritomo kenarë settuipë mere
koyori ye:baritomo kenarë setuipë mere
koyoritomo kenarë settuipë mere
koyori ye:baritomo kenarë setuipë mere
koyoritomo kenarë settuipë mere
koyori ye:baritomo kenarë setuipë mere
koyori ye:baritomo kenarë mentërë senikakë me

julio 06, 2008

REPRESENTACIONES SIGNIFICATIVAS DE LA ETNOCARTOGRAFÍA PEMÓN

A partir del proyecto de conformación del expediente de autodemarcación de Tierras y Hábitats del Pueblo Pemón, coordinado por las Capitanías Generales de los Sectores Pemón, la Federación Indígena del Estado Bolívar, la Fundación La Salle y The Nature Conservancy, se analizaron y acordaron algunas nociones existentes sobre el hábitat Pemón recreadas en los mapas mentales o etnocartográficos, los cuales fueron comparados con el testimonio directo de informantes locales, la evaluación en base a discusiones de trabajo y la consulta directa, manifestada a partir de talleres de trabajo, realizada en diferentes zonas del territorio Pemón, con el objetivo final de sustentar el expediente antes referido.

Los datos fueron sistematizados y descritos procurando la revisión exhaustiva de un total de setenta y seis (76) etnomapas; elaborando listados o índices toponímicos que mostraran los detalles representados en forma pertinente, destacando, en primer orden, la comunidad de ubicación de los topónimos y el sector donde se ubica y aquellos otros sectores vecinos o circundantes. Tanto en los etnomapas como en los índices, se incorporaron una diversidad de accidentes geográficos (cerros, saltos); recursos hídricos (ríos, lagunas, morichales); biota (aves, crustáceos, mamíferos, peces, reptiles y otros); actividades agropecuarias (conuco, ganadería), actividades de extracción o explotación (forestal o minera) y aquellos topos o lugares vinculados a la mitohistoria del pueblo Pemón.

La experiencia sistematizada, aunada a la realización de talleres con los docentes pemón, ha proporcionado pautas para la estructuración de herramientas pedagógicas que serán concretadas en una Guía Pemón para la Educación Ambiental, prevista como un instrumento pedagógico de formación para los estudiantes pemón de educación básica, en el reconocimiento, la valoración, la sensibilización y la ejecución de acciones que conduzcan, de manera permanente, al reforzamiento de su identidad y arraigo cultural a partir de su propia percepción del entorno, la biodiversidad y los saberes tradicionales.


Acerca de los etnomapas

Dentro del hábitat Pemón se encuentran una multiplicidad de espacios contentivos de biota o elementos que hemos denominado como naturales, y que fueron expresados en los mapas a partir de una diversidad de designaciones de manera variada, y que agrupamos bajo diferentes categorías como los recursos hídricos: río [tuna tanno], quebradas [dapó], laguna [kupö], lagunas de rebalse y “madreviejas” [kupayi], saltos y cascadas [meru—weni], raudales [sararu], etc.; accidentes geográficos: montañas [wuk], “tepuyes” o cerros en forma de meseta [tüpü], islas y afloramientos rocosos en los ríos [dauno], etc.; áreas de vida señaladas por distintos tipos de vegetación: selva [shu’reta—tureta], arbustales [wontai] sabanas [töi—tuy], morichales o comunidades de moriche [kuayi’ta], entre otros. Pero también una diversidad de elementos culturales, vinculados con aspectos de la cultura tradicional, como los sitios sagrados asociados a la mitohistoria del pueblo Pemón, aldeas y comunidades [pata—kowanötok pata], asentamientos abandonados [pata pö], caminos [e’ma], carreteras [tanno e’ma], balnearios [ekunöntok pata], etc. Sitios de tránsito o de uso transitorio como miradores [pata’enetok], campamentos de cacería [etapontösena—etönto’pata] o lugares con infraestructura variada tales como represas [chitanusak tuna), torres electricas, escuelas, antenas, etc. Y las áreas o zonas reconocidas por diversos pueblos indígenas como zonas limítrofes o de solapamiento entre un territorio y otro [api’tokekamanin—pata watötok—yei ipatösak, pata tüpü], etc.

Así mismo, en los mapas fueron detallados los usos dados a la tierra, tales como áreas de cultivo o conucos [umö pata], o con potencial agrícola [miknata]; diferentes áreas de recolección bien diferenciadas: para frutos [teperü anuntok pata], bachacos [kaiwak damük patasek], arcilla para la elaboración de objetos utilitarios [öinö pa], barbasco [inek’pata], bejuco de varios tipos (usados como amarres) [munaik pata], de fibras para cestería como el manare o casupo [manare pata]. Las áreas de uso forestal [ye’pata— dek pata), [kanau dek], palma carata [karata’pata], palma San Pablo [taku’na pata], palma de seje [kundek pata], palma manaka [manaka pata], etc. También se presentan, claramente identificadas, las áreas de cacería [awonnöto pata] así como aquellos lugares frecuentados por felinos [kaikusepa] o serpientes, sin precisar una denominación específica. La mayoría de estas áreas fueron descritas en base a la iconografía o representaciones alusivas al elemento mencionado.-

PATRIMONIO ETNOLÓGICO URBANO

El carácter etnológico del patrimonio inmaterial (o intangible) y de sus manifestaciones etnográficas, se lo adjudican los componentes culturales y geográficos expresados como símbolos significativos de la identidad colectiva.
El propósito de registrar el patrimonio cultural del área metropolitana de Caracas es la identificación de una gran mayoría de expresiones inmateriales —con carácter significativo— dentro de las diferentes identidades socioculturales de la urbe caraqueña, así como el conocimiento y la representatividad de sus comportamientos, valores, normas y tradiciones.
Si bien, todos los venezolanos nos identificamos o reconocemos en cosas diferentes, dado que la venezolanidad en sí misma, no es otra cosa que el mestizaje (amalgama o diversidad), los caraqueños no está(n) exenta(os) de poseer todas estas características y no han sido ajenos al acontecer social que se ha originado en diversas manifestaciones históricas cuya conformación y estructuración, describimos a grandes rasgos, bajo tres momentos precisos


  • Etapa precolonial o prehispánica (prefundacional): el poblamiento de grupos de habla Caribe (circa 1.200 – 1.559 d.C.), había alcanzado al valle de Caracas y en general, a la costa central de Venezuela, formando parte de su extenso territorio y de amplios sistemas de intercambio interétnico. Para éste momento, se consolida la hegemonía caribe en la fachada nororiental, en ambas márgenes de la cuenca media del río Orinoco y en el arco insular antillano. Para Sanoja y Vargas (2002: 58) se trata de un señorío o cacicazgo Caribe, cuyo territorio central se hallaba localizado en la cuenca del lago de Tacarigua (Valencia). H. Biord (2005) en la reconstrucción etnohistórica de los aborígenes de la región centro-norte, describe la configuración de “provincias” que abarcaban a varias aldeas, interconectadas por lazos de parentesco y alianzas coyunturales, como las acciones defensivas; estas últimas eran dirigidas, de forma aparente, por caciques o jefes guerreros que ejercían el liderazgo de la provincia.

  • Etapa colonial y republicana (fundacional): incluye el proceso de conquista y colonización castellana del valle de Caracas (1.559 – 1.668 d.C.). Fundación de la villa o campamento militar, a partir del cual se desarrollará la trama urbana de Santiago de León de Caracas. Se esboza el proceso de estructuración de las clases sociales y la hegemonía europea sobre el componente indígena. El establecimiento y consolidación urbana se realiza en atención a la disponibilidad de recursos, como el suelo con facilidades para la edificación; la abundancia de fuentes de agua y tierras fértiles, que aseguraban el sostenimiento alimentario de la población (De Lisio 2001). Sin embargo, la ciudad con amplias posibilidades de expansión y crecimiento exhibe un limitado crecimiento demográfico; una tendencia que se mantiene durante la etapa republicana. El colonialismo destruye las antiguas identidades y crea o impone otras nuevas (Biord 2005); se recrea la hibridación y el mestizaje sociocultural.

  • Etapa moderna–contemporánea (metropolitana): se robustece el sentido de capitalidad y la actuación como centro hegemónico del poder político, social y económico del Estado nacional. Presenta una creciente necesidad de incorporar nuevas tierras para la ocupación urbana y un mayor consumo de los recursos hídricos. Acelerada transformación del ambiente, como respuesta a una progresiva presión social (De Lisio 2001). Nuevos valores y tradiciones culturales son incorporados por la avasallante economía petrolera.

Estas etapas nos permiten observar un escenario geo-histórico heterogéneo, en virtud de la pluralidad de sus tradiciones y los eventos locales que han dado forma. Existe ahora, una identidad expresada de diversos modos, ya sea a través de un paisaje cultural, de festividades y ceremonias tradicionales, de saberes y de creación artística, de una heterogénea gastronomía amalgamada por varios creadores e interlocutores y por el modo particular de ser de los caraqueños, que se implantó y maduró bajo códigos disímiles determinados por el tiempo.

En una palabra, hablamos de un patrimonio vivo y creciente, que corresponde a una memoria colectiva y que no tendrá sentido, si se contextualiza dentro de una sola variable multiétnica y pluricultural. Las dimensiones históricas precisas, y la percepción de los procesos que lo han originado, sus subsiguientes procesos selectivos que permiten darle continuidad, adaptación y cambio a los significados/funciones han pautado la permanencia o no de estas tradiciones o costumbres. Los procesos culturales urbanos (desiguales e inéditos), tales como la conformación de territorios populares contemporáneos (barrios); la composición y recomposición de identidades; las estrategias locales de re-indigenización (etnogenesis) o la asunción de nuevos símbolos de pertenencia (gremios socio-culturales) han dado al concepto de patrimonio etnológico urbano, un sentido de “testimonio dinámico” dentro del constructo sociocultural y al cual, hemos conceptualizado como patrimonio etnológico urbano, definido como la expresión —viva y cambiante— de la vida cotidiana de una comunidad urbana
[1] y refleja particularidades socioculturales producto de distintos procesos sociales, ocurridos en diferentes momentos históricos y por aporte de diversos conglomerados culturales, quienes incorporaron (e incorporan) tradiciones, comportamientos, formas festivas y apropiaciones del espacio propias, pautando así, la recomposición o recreación de identidades socioculturales sobre un mismo espacio urbano o periurbano.

Las expresiones materiales significativas de todas estas identidades socioculturales, así como el conocimiento y la representatividad de sus comportamientos, valores, normas y tradiciones, se conocen como patrimonio etnográfico y lo conforman, diversos elementos que son considerados como bienes, ya sea materiales e inmateriales, los cuales, por ser símbolos significativos de identidad colectiva, constituyen el patrimonio cultural de esta comunidad.



Paisaje cultural o lugar de interés etnológico

RÍO GUAIRE /
Municipio Libertador, Parroquia Macarao, Las Adjuntas

El río Guaire tiene una extensión de 72 km, de la cual por lo menos 53 km pertenecen al recorrido urbano y periurbano. Sin embargo, la relación entre el río y los pobladores de la ciudad a lo largo de los siglos, no ha sido del todo afectiva y en todo caso, más bien utilitaria. Desde el regadío de las nacientes haciendas cañeras, pasando por los establecimientos de procesamiento de la caña de azúcar; el cultivo de hortalizas, vegetales y forraje para el ganado en sus vegas y orillas hasta el uso doméstico e industrial, vertiendo en su cuenca un gran volumen de aguas servidas y diversos desechos sólidos y orgánicos.

Así mismo, su cauce ha sido constreñido, desviado, modificado, embovedado o embaulado; al igual, que las diversas quebradas o afluentes que alimentan el tramo urbano del río. Muchas de estas enlazadas a la historia y sentir de la urbe, como: Mamera; Boquerón; Antímano; Carapa; Algodonal; Yaguara; Caroata; Catuche (Catuchecuao o Catuchecuar); Anauco, que a su vez recibe las quebradas Caraballo (Cotizita), Cotiza y Gamboa; Quebrada Honda; Maripérez; Ávila; Tócome; Galindo y Caurimare. Dice el viajero y comerciante Robert Semple, en el año de 1810, que el río limita a la capital de la Capitanía General de Caracas por el sur y en el vierten tres arroyos. “Aunque se le da el nombre de río, en Norte América no se le consideraría sino un arroyo, pues es vadeable en todas las cercanías de la ciudad, excepto después de aguaceros torrenciales, cuando su volumen aumenta y corre con gran velocidad. Pero decrece con la misma rapidez con que aumenta”. Más adelante en el tiempo, entre la segunda y cuarta década del siglo XIX, el diplomático inglés Sir Robert Ker Porter describe al Guaire, en su diario, como “un bello río regando las vegas al pie de la altura en que se asienta el pueblo, y apenas puede uno moverse una yarda sin proferir una exclamación de placer ante las hermosas vistas que se presentan” (citado por Lope-Bello 1976).

Don Juan Pimentel, en 1578, describe a los diferentes cursos de agua que riegan las tierras del valle de los Toromaymas…“Tiene dos ríos principales, el uno y menor de ellos, pasa cerca de esta ciudad de Santiago de León a menos de medio cuarto de legua1, a la parte del Sur, y llámase Guayre, nombre de los naturales. No se sabe por qué causa el otro mayor se llama Tuy. Este corre por el medio de esta provincia y recoge la mayoría sus aguas. Nacen estos dos ríos, en esta cordillera de sierras como a ocho leguas de esta ciudad a la parte de Occidente, y van a juntarse estos dos ríos en unos llanos que dicen de Salamanca, nombre que les puso un capitán, como a doce leguas de esta ciudad y de allí va a desembocar en la Mar del Norte como a cinco o seis leguas del Cabo Codera. Al Oriente, el río Guayre pierde el nombre al entrar en el Tuy, y éste le guarda desde que nace hasta el mar” (1964:118).

Lisandro Alvarado, haciendo referencia a una cita de Arístides Rojas, dice que la palabra Guaire es la contracción del nombre Guabáire, un cacique indígena. Desde el punto de vista hidrográfico el río Guaire o Guayre se origina en la unión de los ríos San Pedro y Macarao, en la zona de Las Adjuntas. El primero es considerado como el curso superior del Guaire y se forma a una altura aproximada de 2.050 m s.n.m., en el pico El Arado del ramal interior de la Cordillera de la Costa, al W de la localidad homónima (estado Miranda).

Para 1820 y en provecho de la moral y la sana costumbre, la autoridad municipal fija de manera rigurosa las zonas de baño en el río, con el propósito de prevenir la lascivia entre los sexos opuestos. Así los hombres sólo podían bañarse desde el cruce con el camino que va al pueblo de El Valle hasta la confluencia, aguas abajo, con el Catuche y las mujeres, sólo desde el mismo paso hasta la desembocadura del Caroata, aguas arriba. Ya adentrados en siglo XX, la prosa de Francisco Pimentel (Job Pim) narra en la “Pequeña elegía al Guaire” el lamentable estado del río. De la misma, se toman el primer y último verso:

¡Pobre Guaire decrépito, anciano lamentable!
Te miro e inmediatamente me pongo triste,
viendo que ya no hay nada que de tus glorias hable,
porque no eres siquiera sombra de lo que fuiste.

Sic transit gloria mundi…De ti no hay quien se ocupe
(cuando mucho algún vago que desde el puente escupe
sobre el menguado hilillo que arrastras todavía);
hoy la gente se burla de tus glorias lejanas
solamente yo tengo piedad para tus canas,
y ya ves…no está exenta mi piedad de ironía…
1 Una legua lineal antigua equivale aproximadamente a 5.572 metros.


[1] Población o grupo social que habita la urbe.


Neil L. Whitehead. March 19, 1956 - March 22, 2012

Neil L. Whitehead was an anthropologist who worked on many current topics of research that include violence and the cultural order; sha...