julio 25, 2010

DEVOCIÓN A SAN MAURICIO

San Mauricio fue el primer santo patrono de Santiago de León de Caracas y su fiesta se conmemoraba cada 22 de septiembre; dando por inicio de la devoción, la construcción de una pequeña ermita en la villa-campamento, cercana a la actual iglesia de Santa Capilla, ordenada por el conquistador castellano Diego de Losada para cumplir con una promesa que realizara en España, cuando toma la decisión de participar en la conquista y colonización del continente; siendo así la primera ermita o iglesia construida en Santiago de León de Caracas (Oviedo y Baños, 2004: 309).

Ya erigida, estuvo bajo la advocación de San Sebastián, por ser el protector contra las flechas envenenadas y como invocación de su amparo contra los reiterados y tenaces ataques de los indios Caribes. Para el año de 1640, tras colocar una imagen de San Mauricio, los pobladores le cambian el nombre a la ermita. Posteriormente, procesos de cambio social y diferentes catástrofes naturales que dañaron con severidad a la edificación y a la ciudad, incidieron sobre la devoción a San Mauricio; la cual fue menguando hasta su desaparición. Sin embargo, según Enrique Bernardo Núñez (citado por Durand y González, 2002) la ermita llegó a tener su feligresía, a tenor de un refrán de la Caracas colonial:

“Si Dios nos diera con qué
Los pardos en la Mercé
Si Dios nos diere la gracia,
Los blancos en Altagracia.
Y para más bullicio
Los negros en San Mauricio.”

De acuerdo a la tradición hagiográfica, San Mauricio fue un oficial de la legión tebana, integrada en su mayoría por cristianos del Alto Egipto, del ejército de emperador Maximiliano Herculio; que muere martirizado hacia finales del siglo III. 

Según la etimología Mauricio significa “oscuro, sombrío, de Mauritania”, aludiendo al origen étnico de este mártir. Su fama fue muy difundida pues se señalaba que él era portador de la famosa lanza de Longinos, arma con la que el centurión romano Cayo Casio perforó el costado de Jesucristo en el Gólgota. Por muchos años, los soldados cristianos imploraban el amparo de San Mauricio y su legión cuando se dirigían a una batalla, para que los protegiera de los peligros y de la muerte. Este culto comenzó a extenderse a partir del siglo IV.

Lamentablemente, es una devoción ya olvidada en Venezuela y especialmente en Caracas, ciudad de la que, en algún momento, fue su fiel y santo custodio.-

SGR. 2010

julio 22, 2010

Los Bateq. Otro pueblo que se va disipando...en el paisaje



El Batek o Bateq es un pueblo indígena ―cuya población oscila alrededor de 750 personas― que vive en la selva de la península de Malasia. Tradicionalmente su modo de vida nómada se ha sustentado en la caza y la recolección. Lamentablemente, en los últimos tres décadas, su hábitat tradicional que era muy amplio y ubicado en la zona central de Malasia peninsular, ha sido restringido sólo al Parque Nacional de Taman Negara, pues este, ha sido objeto de invasiones y proyectos gubernamentales que han limitado su forma de vida, poniendo en peligro su existencia como grupo cultural.

El nombre Batek significa “gente” en malayo y fue (probablemente) utilizado por primera vez para identificar a este grupo, por los colonos de habla austronesia que llegaron en barco desde las islas del sudeste asiático. El pueblo Batek fue documentado por primera vez por los europeos en 1878, cuando el explorador y naturalista ruso Nicholai Miklujo-Maklái escribió sobre este pueblo indígena.

Los Batek habitualmente viven en grupos familiares de aproximadamente unas 10 familias, y en vista de la pérdida de su hábitat y por ende de su acceso a productos forestales, residen en tiendas de campaña y/o cobertizos, con que forman un campamento. Los Batek no creen en el concepto de propiedad privada de la tierra, por tanto el grupo familiar se considera así mismo el guardián de la tierra que ocupa y no su propietario.

Asombrosamente, los Bateq, presionados por años de conflictos con el gobierno por el uso y ocupación de su hábitat tradicional (pues el gobierno malayo no reconoce sus derechos ancestrales sobre la tierra en la que viven), han sido conducidos paulatinamente a vivir en Pos Lebir y convertirse en agricultores y sedentarios. Una gran mayoría del pueblo Bateq no está dispuesto a establecerse en Pos Labir ya que están conscientes de que, con esa acción, perderían su estilo de vida nómada y sus practicas culturales.

Muchas son las voces que han surgido en su apoyo…Que esperamos sean escuchadas!!!

SGR. Julio 2010.

FUENTES=
http://www.joshuaproject.net/people-profile.php?rog3=MY&peo3=10725
http://en.wikipedia.org/wiki/Batek
http://www.ethnologue.com/show_language.asp?code=btq
http://photo.digitaldome.org/index.php?showimage=1749
http://www.malaysiandigest.com/opinion/48-commentary/1665-diana-danielle-needs-your-help.html
http://video.filestube.com/watch,6c49bb66882eb9e203e9/Bateq-Malaysia-s-oldest-nomads-p3.html

julio 13, 2010

Belice: tribunal supremo reconoce derechos de tierras ancestrales mayas


Las comunidades maya obtuvieron una nueva victoria en el Tribunal Supremo de Justicia con la sentencia del Juez Abdulai Conteh emitida el lunes 28 de junio. La sentencia reconoce los derechos de tierras de todas las comunidades del distrito de Toledo.

La nueva sentencia es la tercera victoria jurídica maya en Belice. La primera fue el informe de fondo de la Comisión Interamericana, en 2004 que avanzó en el establecimiento de un estándar respecto a los derechos de propiedad sobre tierras y recursos indígenas, bajo la Convención Americana de Derechos Humanos.

La segunda victoria maya ocurrió en 2007, cuando el Tribunal Supremo de Justicia de Belice acogió la demanda de 2 comunidades mayas que reclamaban sus derechos de tierras, tras el incumplimiento del Gobierno de las recomendaciones de la CIDH. Dicha sentencia fue la primera ocasión en que un tribunal aplicó la Declaración de Naciones Unidas Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Aquella sentencia de 2007, pese a ser favorable a los mayas, sin embargo, fue interpretada estrechamente por el Gobierno de Belice, el que consideró que sólo era aplicable a las 2 comunidades demandantes, excluyendo a las restantes.

La nueva sentencia de 2010, viene a completar el cuadro y acoge la demanda planteada por el conjunto de comunidades mayas del distrito de Toledo, al sur de Belice representadas por sus dirigentes la Asociación de Alcaldes Mayas y la Alianza de Líderes Mayas.

Ambas sentencias, de 2007 y 2010, reconocen los derechos de propiedad de las comunidades mayas sobre las tierras que han ocupado, basados en el derecho consuetudinario maya. Y ambas sentencias ordenan al gobierno demarcar y titular las tierras acuerdo a la costumbre y prácticas mayas, y que el estado debe abstenerse de realizar por sí o tolerar de terceros actos que afecten esa propiedad.

Lo que estaba en juego son los derechos sobre más de 500.000 hectáreas de tierras ancestrales mayas, y los intereses en concesiones petroleras, forestales e hidroeléctricas que el Gobierno habia otorgado, sIn consulta ni consentimiento.

La sentencia del 28 de junio de 2010 obliga al Gobierno de Belice a poner freno a cualquier arrendamiento, donación, concesión y contratos que afecten los derechos de las tierras mayas en el Distrito de Toledo.


Concesiones sin consulta ni consentimiento


No solo derechos de tierras explican aquella interpretación estrecha. Las tierras mayas en Belice, son ricas en recursos forestales, aguas y petróleo. En los últimos años el Gobierno de Belice ha otorgado concesiones de explotación de petróleo y construcción de represas, y ha arrendado tierras mayas que consideraba “fiscales”.

Por ejemplo, el Gobierno otorgó concesiones petroleras a la empresa norteamericana Capital Energy, por una superficie que se superpone casi en su totalidad al territorio maya en cuestión. Asimismo en diciembre de 2008 el Gobierno de Belice había otorgado una concesión para el megaproyecto hidroeléctico de Belize Hydroelectric Development & Management Company, el cual ha sido rechazado por las comunidades mayas.

Tras conocer la sentencia, abogada Antoinette Moore , una de las abogadas que representó a los mayas afirmó: "Yo exhortaría al gobierno a volver atrás y re-examinar si esas concesiones existentes fueron realizadas bajo los parámetros que el Presidente del Tribunal Supremo establece en su sentencia, y estoy bastante segura de que no es así, esto es, que se hizo sin consulta y sin el consentimiento de los titulares de tierras, que son el pueblo maya".


La posesión tradicional


El caso maya de Belice reviste interés para todos los pueblos indígenas pues se reafirma el reconocimiento de los derechos de propiedad sobre las tierras indígenas fundados en el derecho consuetudinario. La sentencia descartó los argumentos del estado, que alegó que las comunidades mayas no eran originarias del lugar sino antiguos migrantes desde la actual Guatemala. Como es sabido, similares argumentos han sido esgrimidos, por ejemplo, en Argentina, para desconocer derechos territoriales mapuche, a cuento de los procesos de expansión y movilidad territorial mapuche que remontan a los siglos XV y anteriores.

De acuerdo a la sentencia del Presidente del Tribunal Supremo de Belice, tanto Belice como Guatemala son estados postcoloniales y es un hecho históricamente probado el asentamiento maya en toda la región de mesoamérica.

Al formular su decisión, el Juez Conteh dio peso a las pruebas presentadas por los peritos de la parte s mayas, que probaron con documentación etnohistórica, y cartografias realizadas por las comunidades, la existencia de una tenencia consuetudinaria de la tierras.

En la sala del Tribunal estaban presenten los alcaldes mayas.


Un llamado a la reconciliación


La sentencia establece, además, que el Gobierno de Belice tiene la obligación de adoptar medidas positivas para identificar y proteger los derechos de los mayas, y exhorta al Gobierno a trabajar junto con los mayas para desarrollar medidas legislativas, administrativas o de otra índole necesarias para identificar y proteger las tierras mayas tradicionales, de conformidad con las prácticas tradicionales.

El Juez estableció que en el período de tiempo que el Gobierno y los mayas estén trabajando para resolver el sistema de identificación y protección de los derechos a la tierra, el Gobierno deberá cesar y abstenerse de todo acto que pueda conducir agentes del Gobierno o terceros para ofender a la existencia, valor, uso y disfrute de las tierras ocupadas y utilizadas por Maya en sus pueblos, sin su consentimiento informado.

"Es de interés de todos los beliceños que el proceso de reconciliación comience", concluye el Juez Conteh, Presidente del Tribunal Supremo.

Inmediatamente después de la decisión del Tribunal Supremo los representantes de las comunidades desplegaron sus celebraciones. “Hoy celebramos lo que los mayas hemos sabido desde siempre: las tierras son nuestras”, afirma el comunicado las organizaciones indígenas Maya Leaders Alliance y Toledo Alcaldes Association, e instan al gobierno a reconsiderar su postura contradictoria hacia los derechos de la tierra maya, y a sentarse junto a los mayas para desarrollar un proceso claro y eficiente por el cual la propiedad tradicional de la tierra en el sur de Belice puede ser demarcadas.-

FUENTE= Biodiversidad en América Latina y El Caribe

julio 01, 2010

ETNOBOTANICA


La botánica, hacia el final de la década de los 70, al igual que otras ciencias biológicas, retoma los aspectos culturales ligados a los conocimientos específicos de los pueblos o etnias, es decir a los conocimientos de agrupaciones naturales de individuos de igual cultura, lo que proporcionó carácter y sentido a muchos de los conocimientos en botánica económica, en medicina, en agricultura y en ecología, entre muchas otras, transformándose y generando nuevos campos de investigación. Surgen así la Etnobotánica, la etnomedicina, la agroecologia, la etnoecologia, etc., campos de investigación conocidos como etnociencias[1] (Nates, 2006).

Se define a la etnobotánica como la parte de la botánica que se encarga del estudio de las relaciones entre el hombre y las plantas, entendiendo el hombre como cultura y ubicando estos estudios en el tiempo y el espacio, ya que estas relaciones no son iguales en diferentes zonas y en diferentes tiempos Por su parte, la denominación de etnobotánica se le da, en virtud del fuerte componente lingüístico de los estudios etnocientíficos en cuanto al abordaje clasificatorio del conocimiento local. Las especies botánicas consideradas como útiles llevan implícito el conocimiento que las comunidades locales han adquirido de ellas a lo largo del tiempo. Por ello, durante todo el proceso de investigación y evaluación se necesita del concurso activo de la gente de la región. Por tanto, la evaluación de los recursos del bosque se inicia con el contacto con las comunidades (Texera, 199; Tillet, 1992).

La palabra Etnobotánica, fue usada formalmente por primera vez por el botánico estadounidense John W. Harshberger alrededor del año 1895, para referirse al estudio de las plantas utilizadas por pueblos primitivos y aborígenes. Su definición enfatiza el carácter utilitario que prevaleció en las etapas iniciales del desarrollo de la etnobotánica, aunque hay que resaltar que en la antigua Grecia, en el célebre tratado “De materia Médica” de Dioscórides ya se aludía a importantes aspectos de la relación entre los hombres y las plantas.

El concepto de la etnobotánica ha sufrido varios cambios desde que se empezó a utilizar este término. La materia que estudia la etnobotánica, por mucho tiempo fue estudiada por la botánica económica. El trabajo de la etnobotánica no es ejercido por un solo tipo de profesionales, sino que es un trabajo multidisciplinario, ejercido por: botánicos, antropólogos, farmaceutas, químicos, historiadores y arquitectos, entre otros. En 1940 y 1957, V. Jones contribuyó a uniformizar los puntos de vista sobre esta disciplina, definiéndola como el estudio de las interrelaciones entre el hombre y las plantas, superando el carácter utilitario propuesto por Harshberger y colaboradores. Desde entonces, la orientación teórica y metodológica de la etnobotánica ha sido objeto de numerosas revisiones y se puede enmarcar dentro de varias temáticas (Texera, 1991); 1) Etnobotánica histórica: que se encargaría del estudio de escritos antiguos; 2) Estudio de plantas medicinales y tóxicas: en donde juegan un papel muy importante los químicos; 3) Plantas comestibles; 4) Plantas utilizadas en la construcción de casas. 5) Plantas utilizadas en la fabricación de enceres e instrumentos musicales; 6) Plantas utilizadas en jardinería y decoración; 7) Plantas utilizadas en la brujería y la magia; 8) Otras relaciones entre el hombre y las plantas, tales como las fito-toponimia y la onomástica.

En las últimas décadas se ha implementado el uso de técnicas cuantitativas lo que ha permitido estimar (con mayor precisión) la importancia inherente de la flora para contextos culturales concretos, así como, los patrones de variación del conocimiento tradicional dentro de las comunidades locales; los estudios en diferentes grupos étnicos latinoamericanos han documentado experiencias de manejo que podrían constituir la base para diseñar estrategias de conservación y manejo sostenible de ecosistemas tropicales. Igualmente, algunas técnicas ecológicas han resultado útiles para evaluar el impacto ecológico de la extracción de plantas útiles en comunidades naturales. Asimismo, se ha comenzado a prestar atención al problema de la propiedad intelectual del conocimiento tradicional y al desarrollo de estrategias para retribuir a las comunidades locales por su participación en las investigaciones etnobotánicas (Zent, 2001; Nates, 2006).

En el caso venezolano, los estudios etnobotánicos han estado enfocados a las costumbres, usos y los nombres que de las plantas hacían los indígenas venezolanos, lo conocemos por los cronistas, quienes recogieron en sus escritos lo que vieron, oyeron y vivieron durante el tiempo que permanecieron en Venezuela. Entre los cronistas podemos mencionar: Gonzalo Fernando de Oviedo, quien en 1526 publica "Sumario de la Historia Natural de las Indias"; Fr. Bartolomé de las Casas que en 1559 escribió "Historia de las Indias"; Girolamo Benzoni: en 1565 publicó "La Historia del Nuevo Mundo" y después su "Historia Indiana" y "Diario de Felipe de Hutten"; Fr. Pedro Aguado: en 1572, escribió "Recopilación Histórica de Venezuela"; Juan de Pimentel: 1578 "Relación de la ciudad de Caracas", así como también otras relaciones; Juan de Castellanos: en 1589 publica "Elegías de varones ilustres de Indias"; Fr. Pedro Simón: 1624 "Noticias históricas de Venezuela"; Ruiz Blanco y Ramón Bueno: 1680 "Conversión de Píritu y Tratado Histórico"; José Gumilla s.j.:1741 "El Orinoco ilustrado y defendido"; Fr. Antonio Caulín: en 1760 "Historia de la Nueva Andalucía"; Ángel Altolaguirre y Duval: 1767-68: "Relaciones Geográficas de la Gobernación de Venezuela"; Obispo Mariano Martí: "Documentos Relativos a su Visita Pastoral de la Diócesis de Caracas 1771- 1780". Así mismo, los viajeros científicos nos dejaron significativas descripciones botánicas como las aportadas por A. Humboldt y A. Bomplant (1799-1800) y Karl .F. Appun (1849- 1856). De los aportes realizados por investigadores venezolanos, sobresalen los trabajos de Adolfo Ernst, Lisandro Alvarado, Arístides Rojas y Telasco Mac.Pherson, quienes dejaron importantes etnobotánicos (Texera, 1991).

Actualmente destacan los trabajos realizados por Francisco Delascio Chitty(JBO); Dieter Heinen (IVIC); Werner Wilbert (IVIC); Stanford y Eglee Zent (IVIC); Manuel Lizarralde (Conn College); Lionel Hernández(UNEG); quienes han aportado importantes investigaciones etnobotánicas sobre el territorio nacional. –

[1] S. Tyler (1969), con su trabajo sobre Antropología Cognitiva, planteó las Etnociencias como el estudio del discurso nativo, más no para encajarlo dentro un orden científico occidental, sino para reforzar la capacidad que tienen las comunidades de producir conocimientos y reflexiones acerca del entorno donde residen. Es llamada "nueva etnografía" por su enfoque etic y emic que no lo contemplaba exactamente la etnografía antigua. etic en el sentido del análisis nuestro y emic en el sentido del análisis de los "otros" con quienes investigamos.

Neil L. Whitehead. March 19, 1956 - March 22, 2012

Neil L. Whitehead was an anthropologist who worked on many current topics of research that include violence and the cultural order; sha...